viernes, 10 de diciembre de 2010

FE CRISTIANA: Comunicación 35

¿QUÉ SABES DE LA FE CRISTIANA?
Comunicación 35ª

Posible metodología: Lee las preguntas y comprueba cuánto sabes de
ellas. Si te parece bien, lee las respuestas que se han dado.

1. HOMBRE Y MUJER LOS CREÓ
  • ¿Cuál es el significado profundo de la sexualidad?
R/ El “crecer y multiplicarse” en el ser humano ha de mirarse siempre bajo la perspectiva de la creación: Dios crea al ser humano “a imagen y semejanza de la Trinidad”. Esto hace que la generación humana, dentro del contexto más amplio de la sexualidad, no sea algo puramente biológico, sino que afecta al núcleo íntimo de la persona humana en cuanto tal. Así, es esencialmente distinta a la sexualidad propia de la vida animal. “Dios es amor”, y su amor esfecundo.
  • ¿Cuál fue la consecuencia del pecado original en este ámbito?
R/ El pecado original rompió la armonía del ser humano consigo mismo y con los demás.Esta fractura ha tenido una repercusión particular en la capacidad de la persona de vivir tracionalmente la sexualidad. De una parte, Ha oscurecido la inteligencia que es el nexo inesperable que existe entre las dimensiones afectivas y generativas de la unión conyugal; de otra parte, ha dificultado el dominio que la voluntad ejerce sobre los dinamismos afectivos y corporales de la sexualidad.

2. LA VOCACIÓN A LA CASTIDAD
  • ¿Qué es la castidad?
R/ La castidad es una “vocación”, porque esta virtud es condición y parte esencial de la vocación al amor, al don de sí mismo, con el que Dios llama a cada persona.
La castidad hace posible el amor en la corporeidad y a través de ella. Podemos decir que la castidad es la virtud que habilita la persona humana y la conduce en el arte de vivir bien, en la benevolencia y paz interior con los demás hombres y mujeres y consigo misma; la sexualidad humana atraviesa todas las potencias, desde lo más físico y material, a lo más espiritual, coloreando las distintas facultades según lo masculino y lo femenino.
  • ¿Es posible vivir la castidad?
R/ En el estado actual, el hombre no puede vivir la ley moral natural, y por tanto la castidad, sin la ayuda de la gracia. Esto no implica la imposibilidad de una virtud humana que sea capaz de conseguir un cierto control de las pasiones en este campo, sino la constatación de la magnitud de la herida producida por el pecado, que exige el auxilio divino para una perfecta reintegración de la persona.

3. LA EDUCACIÓN A LA CASTIDAD
  • ¿Qué implica la formación en la castidad?
R/ La verdadera educación a la castidad no se conforma con informar sobre los aspectos biológicos, sino que ayuda a reflexionar sobre los valores personales y morales que entran en juego en lo relacionado con el nacimiento de la vida humana, y la maduración personal; fomenta ideales grandes de amor a Dios y a los demás, a través del ejercicio de las virtudes de la generosidad, del darse a uno mismo, el pudor que protege la intimidad, etc., que ayudan a la persona a superar el egoísmo y la tentación de encerrarse en uno mismo.
  • ¿Qué medios hay para vivir la castidad?
R/ En la lucha para vivir esta virtud son medios importantes:
La oración: pedir a Dios la virtud de la santa pureza; frecuentar los sacramentos, principalmente la Eucaristía y la Reconciliación: son las medicinas de nuestra debilidad.
El trabajo intenso: evitar el ocio.
La moderación en la comida y bebida.
Tener pudor y modestia: en el vestir, etc.
Desechar las lecturas de libros, revistas o diarios inconvenientes; y evitar espectáculos inmorales;
Ser muy sinceros en la dirección espiritual.
Olvidarse de sí mismo.
Devoción a La Virgen María.
La castidad es una virtud eminentemente personal. Implica un “esfuerzo personal” pues el desarrollo de la persona humana y el crecimiento de la sociedad están mutuamente condicionados: hace tiempo que vivimos una época de la historia dominada por el hedonismo, y Benedicto XVI, desde el principio de su pontificado, nos habla de que vivimos inmersos en “el relativismo” en lo que todo nos da igual; esto no es favorable a vivir la castidad.

4. LA CASTIDAD EN EL MATRIMONIO
  • ¿A qué está ordenada la unión sexual?
R/ La unión sexual esta ordenada al amor conyugal del varón y de la mujer; se realiza de modo verdaderamente humano solamente cuando es parte integral del amor con el que el varón y la mujer se comprometen totalmente entre sí hasta la muerte.
La grandeza del acto por el que el varón y la mujer cooperan libremente con la acción creadora de Dios exige unas estrictas condiciones morales de gran importancia ya que entra la capacidad de generar una nueva vida humana llamada a la eternidad y que desde que es engendrada tiene vida independiente y nadie puede disponer de ellos: son personas.
  • ¿Qué condiciones morales requiere?
R/ De esta forma la razón nos dice que el ser humano, varón y mujer, no deben separar voluntariamente las dimensiones unitivas y procreativas.
Hoy día se sabe, y Pablo VI en la Humanae vita señala, que es difícil aumentar la familia, es la razón por la que habla mucho y se habla mucho de “paternidad responsable”: los esposos castos sabrán descubrir los momentos más adecuados para vivir esta unión corporal, de modo que refleje siempre, en cada acto, el don de sí que significa.
A diferencia de la dimensión procreativa, que puede actualizarse de modo verdaderamente humano solamente a través del acto conyugal, la dimensión unitiva y afectiva propia de este acto debe manifestarse de muchos otros modos.

5. LA CASTIDAD EN EL CELIBATO
  • ¿Qué supone la castidad en el celibato?
R/ Dios quiere que mientras se prepara una pareja al Matrimonio se viva la castidad en el celibato, preparando sus vidas hasta dicha celebración. Es cierto que no está de moda, pero quienes permanecen célibes hasta el matrimonio comprueban y dicen que es mucha más la satisfacción.
Por otro lado, Dios llama algunos a que vivan su vocación al amor de un modo particular, en el celibato apostólico. El modo de vivir la vocación cristiana en el celibato apostólico supone la continencia. Esta exclusión del uso de la capacidad generativa no significa en ningún modo la exclusión del amor y la afectividad.
Al contrario, la donación que se hace libremente a Dios de una posible vida conyugal, capacita la persona para amar y donarse a muchos otros seres humanos, ayudándoles a su vez a encontrar a Dios, que es la razón de dicho celibato.
Este modo de vida ha de ser considerado y vivido siempre como un don, pues nadie puede arrogarse la capacidad de ser fiel al Señor en este camino sin el auxilio de la gracia.

6. PECADOS CONTRA LA CASTIDAD
  • ¿Cuáles son los principales pecados contra la castidad?
R/ El vicio de la lujuria tiene muchas y graves consecuencias: la ceguera de la mente, por la que se oscurece nuestro último fin y nuestro bien; la debilitación de la voluntad, que se hace casi incapaz de cualquier esfuerzo, llegando ala pasividad, a la desgana en el trabajo, en el servicio, etc. Te hace vivir en un fuerte relativismo; el apego a los bienes terrenos que hace olvidar los eternos; se puede llegar al odio de Dios, que aparece al lujurioso como el mayor obstáculo para satisfacer su sensualidad.
La masturbación es “la excitación voluntaria de los órganos genitales a fin de obtener un placer venéreo”.
La fornicación es la unión carnal entre un hombre y una mujer fuera del matrimonio.
El adulterio “designa la infidelidad conyugal; cuando un varón y una mujer, de los cuales al menos uno está casado, establecen una relación sexual, aunque ocasional, cometen adulterio”.
Asimismo son contrarias a la castidad las conversaciones, miradas, manifestaciones de afecto hacia otra persona con deseo libidinoso, el deseo libidinoso entre novios que constituyen una ocasión próxima de pecado que se busca y no se rechaza.
La pornografía, exhibición del cuerpo humano como simple objeto de concupiscencia;
La prostitución, transformación del cuerpo en objeto de transacción económica y de disfrute carnal.
La violación, es forzar a agredir con violencia la intimidad sexual de una persona; atenta contra la justicia y la caridad.
Más grave todavía es la violación cometida por los padres (incesto) o de educadores con los niños que les están confiados.
Los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados, como ha declarado siempre la Tradición de la Iglesia.
Hoy día, muchos gobiernos, a través de leyes y tomándose unos derechos que pertenecen primordialmente a los padres, dan normas para la educación de la sexualidad de niños y jóvenes, incluso, como sucede aquí en España, imponiendo una asignatura “obligatoria” que le llaman Educación para la Ciudadanía y cuyos contenidos se ha comprobado que son, dicen ellos que es educción no-sexista, pero que es un texto de educación sexual, falto de toda moralidad.
Por otro lado promocionan campañas, ubicando máquinas expendedoras de preservativos en los Colegios,... etc., los jóvenes son arrastrados a cometer faltas contra la castidad y vivir buscando el hedonismo.

Juan José García Torralbo
Pozoblanco a 3 de Noviembre de 2010

sábado, 4 de diciembre de 2010

FE CRISTIANA: Comunicación 34

¿QUÉ SABES DE TU FE CRISTIANA?

Posible metodología: Lee las preguntas y piensa qué sabes del tema? Después, si te parece bien, lee las respuestas que hemos dado.

1. NO MATARÁS

  • ¿Por qué la vida humana es sagrada?

R/ “La vida humana es sagrada, porque es fruto de la acción creadora y permanece siempre enana especial relación con el Creador, su único fin; nadie, e ninguna circunstancia puede atribuirse el derecho de matar de modo directo a un ser humano”.
El ser humano es la única criatura a la que Dios ama por sí misma y a nadie le está permitido destruir alguien a que Dios ama; alguien que está destinado a conocer y amar eternamente a Dios. Su vida es sagrada porque ha sido creado a imagen y semejanza de Dios y éste es el fundamento último de la dignidad humana y del mandamiento no matarás.

2. PLENITUD DE ESTE MANDAMIENTO

  • ¿Qué implica este mandamiento?

R/ Ya en el Libro del Génesis se presenta el abuso contra la vida humana como consecuencia del pecado original; Yahvé remanifiesta siempre como defensor y protector de la vida: Caín mató a Abel y sin embargo Dios pone una señal para que nadie atente contra la vida de Caín: nadie debe tomarse la justicia por su mano, y nadie puede decir que tiene derecho a disponer de la vida de otro.
Este mandamiento hace referencia a los seres humanos. Es legítimo servirse de los animales para obtener alimento, vestido…etc. Dios los puso en la tierra para que estuviesen al servicio del hombre. Es cierto que, a veces se cuida más a los animales que a los seres humanos; la conveniencia de matarlos o maltratarlos proviene del desorden que puede implicar en las pasiones humanas, o de un deber de justicia si son propiedad de otro.
No hay que olvidar que el hombre no es dueño del de la Creación, sino administrador y por tanto tiene la obligación
de respetar y cuidar la naturaleza, de la que necesita para su propia existencia y desarrollo; pero sin olvidar que lo primero y principal es el cuidado de nuestros semejantes.

3. EL RESPETO DE LA VIDA HUMANA

  • ¿Cuáles son los principales pecados contra este mandamiento?

R/ Homicidio voluntario.
Se condena como gravemente pecaminoso el homicidio directo y voluntario. El que mata y los que cooperan voluntariamente con él cometen un pecado grave. La Encíclica Evangelium vitae dice de modo definitivo e inefable la siguiente negativa: “con la autoridad conferida por Cristo a Pedro y sus Sucesores, en comunión con los Obispos de la Iglesia Católica, confirmo que la eliminación directa y voluntaria de un ser humano inocente es siempre gravemente inmoral. Esta doctrina, está fundamentada en la Ley Natural que cada hombre, a la luz de la razón, encuentra en el propio corazón; que es corroborada por la Sagrada Escritura, transmitida por la Tradición de la Iglesia y enseñada por el Magisterio ordinario y universal”. El homicidio que es sin excepción gravemente inmoral es aquél que responde a una elección deliberada y se dirige a una persona inocente. Por tanto, la legítima defensa y la pena de muerte no se incluyen en esta formulación absoluta y son objeto de un tratamiento especial.
El aborto.
“La vida humana debe ser respetada y protegida de manera absoluta desde el momento de la concepción”. No es admisible ninguna discriminación: hoy, la ciencia médica, es cierto, ha avanzado para bien y para mal: pero en lo que se refiere a la concepción desarrollo del ser humano, sus estudios son aberrantes: desde destruir fetos humanos sin escrúpulos, hasta experimentar con esos seres humanos no-nacidos. Se tienen congresos, por todo el mundo, para ver la forma de matar niños, como el que se ha celebrado en Sevilla, en el Hotel Meliá, el pasado fin de semana 23 de Octubre de 2010.
Es cierto que la Iglesia no quiere imponerse a la investigación biomédica; solamente limita y pone en aviso que los que la dignidad humana establece para cualquier otro campo de la actividad humana.
“El aborto directo, es decir, querido como fin o como medio, es siempre un desorden moral grave en cuanto eliminación deliberada de un ser humano inocente”. La expresión como fin o como medio comprende las dos modalidades de la voluntariedad directa: el que actúa quiere conscientemente matar, y por eso cumple la acción. Ninguna circunstancia, ninguna finalidad ninguna ley del mundo podrá jamás hacer lícito un acto que es intrínsecamente ilícito, por ser contrario a la Ley de Dios, a la Ley Natural escrita en la conciencia de cada hombre y reconocible por la misma razón y por eso es proclamada por la Iglesia.
La eutanasia.
Por eutanasia se debe entender una acción o una omisión que por su naturaleza y en la intención causa la muerte, con el fin de eliminar cualquier dolor.
Es una grave violación de la ley de Dios, y, a mi entender, una falta en contra de la Ley Natural porque la vida no pertenece a nadie, ni siquiera a uno mismo: la vida pertenece a Dios y eso lo llevamos grabado en el corazón.
La malicia lleva consigo la malicia propia del suicidio o del homicidio. Se trata de una de las consecuencias, gravemente contrarias a la dignidad de la persona humana, a las que puede llevar el hedonismo y la pérdida del sentido cristiano del dolor.
La interrupción de tratamientos médicos onerosos, peligrosos, extraordinarios o desproporcionados a los resultados puede ser legítima. Interrumpir esos tratamientos es rechazar el encarnizamiento terapéutico: con esto no se pretende provocar la muerte; se acepta no poder impedirla.
En cambio aunque la muerte se considere inminente, los cuidados ordinarios debidos a una persona no pueden ser
legítimamente interrumpidos. La alimentación e hidratación artificiales son, en principio, cuidados ordinarios debidos a todo enfermo.
Los hospitales están divulgando el derecho a la eutanasia, como derecho a una muerte digna.
El suicidio.
“Somos administradores y no propietarios de la vida que Dios nos ha confiado. No disponemos de ella”. El suicidio contradice la inclinación natural del ser humano a conservar y perpetuar su vida. Es gravemente contrario al amor a sí mismo que es natural y además Dios lo quiere.
Preferir la propia muerte para salvar la vida de otro no es suicidio, antes bien, puede constituir un acto de extrema caridad.

  • ¿Cuándo es legítima la defensa?

R/ La legítima defensa. La prohibición de causar la muerte no suprime el derecho de impedir que un injusto agresor cause daño. La legítima defensa puede ser incluso un deber grave para quien es responsable de la vida de otro o del bien común.

4. EL RESPETO DE LA DIGNIDAD DE LAS PERSONAS

  • ¿Qué es el escándalo?

R/ El escándalo es lo contrario: “es la actitud con palabras o comportamientos que inducen a otros a hacer el mal. El que escandaliza se convierte en tentador de su prójimo… “más le valiera le ataran una rueda de molino al cuello…”
El escándalo constituye una falta grave, si por acción u omisión, arrastra deliberadamente a otro a una falta grave. Se puede causar escándalo por comentarios injustos, por la promoción de espectáculos, libros y revistas inmorales, por seguir modas contrarias al pudor, por comportamientos que pueden imitar los demás, haciéndoles personas indignas.
El escándalo adquiere gravedad particular según la autoridad de quienes lo causan o la debilidad de quienes lo padecen.

  • ¿Qué respeto se le debe al cuerpo?

R/ Respeto a la salud del cuerpo.
El respeto al propio cuerpo es una exigencia de la caridad, pues el cuerpo es templo del Espíritu Santo: “amarás al prójimo, como a ti mismo”.
Somos responsables, en lo que nosotros depende, de procurar la salud corporal, que es un medio para servir a Dios y a los hombres.
Hay que tener en cuenta que la vida corporal no es un valor absoluto: la moral cristiana se opone a una concepción neopagana que promueve el culto al cuerpo y que puede conducir a la perversión de las relaciones humanas.
La virtud de la templanza conduce a evitar toda clase de excesos, el abuso de la comida, del alcohol, tabaco, medicinas, drogas…etc.

5. LA DEFENSA DE LA PAZ

  • ¿Cómo debe un cristiano defender la paz?

R/ Hay una bienaventuranza que dice: “Bienaventurados los pacíficos porque serán llamados hijos de Dios”. Con estas palabras del mismo Jesucristo, se nos dice a los cristianos que, ya que somos hijos de Dios, que hemos de defender la paz.
La paz sería conseguida y perdurable, si los hombres, representados por las Instituciones Internacionales, procuraran seguir la Ley Natural y no hiciesen lo contrario: abandonar a los que sufren por catástrofes naturales, por guerras, por las consecuencias de la pobreza… etc.
En muchas ocasiones esta Instituciones hacen lo contrario: precisamente hoy, 27 de Octubre de 2010, el Gobierno de España ha vendido “armas” al pueblo saharaui; aunque también es injusto lo que está haciendo el Reino de Marruecos no dando autonomía a ese pueblo; pero no se arregla un mal promoviendo la guerra.
Es característico del espíritu de filiación divina el ser sembradores de paz y de alegría.
Es cierto que la paz no puede alcanzarse en la tierra, el cristiano debe cuidar los bienes de las personas, la libre comunicación entre los seres humanos, el respeto de la dignidad de las personas y de los pueblos, la práctica asidua de la fraternidad.
La defensa de la paz es obra de la justicia y es un efecto de la caridad.

Juan José García Torralbo
Pozoblanco a 28 de Octubre de 2010

martes, 30 de noviembre de 2010

FE CRISTIANA: Comunicación 33

¿QUÉ SABES DE LA FE CRISTIANA?
Comunicación nº 33


Posible metodología: Lee las preguntas que figuran en la comunicación y observa si sabes algo de ellas; después, si lo crees conveniente, lee las respuestas que hemos dado.

1. DIFERENCIA ENTRE LOS TRES PRIMEROS MANDAMIENTOS DEL DECÁLOGO Y LOS SIETE SIGUIENTES

  • ¿Cuál es la principal diferencia entre los tres primeros mandamientos del Decálogo y los siete siguientes?
R/ 1.- Diferencia entre los tres primeros Mandamientos del Decálogo y los siete siguientes.
Los tres primeros mandamientos enseñan el Amor a Dios, Sumo Bien y Último Fin de la persona creada y también de todas las criaturas del universo, infinitamente digno de ser amado en sí mismo.
Los siete restantes van dirigidos principalmente al bien del prójimo por Dios.
Además de este diferenciación tradicional, existe otra, también tradicional, y que trae consecuencias: es la división que se hace por el enunciado que nos enseñaron desde chicos: los que se expresan en forma positiva y los que estudiamos en forma negativa: Amar a Dios… santificar las fiestas… honra a tu padre y a tu madre; los demas creo que están en forma negativa, aunque lógicamente son positivos también.
Esto hace que algunos, incluso bautizados, digan que nuestra Religión es la “RELIGIÓN DEL NO”; de aquí suelen pasar a que lo que dice la Jerarquía, es todo negativo y todo prohibitivo. Y eso no es así: Tanto los mandamientos dados en el Antiguo Testamento, como todas las enseñanzas del Nuevo Testamento y la doctrina de la Jerarquía, lo único que pretenden es, en expresión positiva o negativa, que el ser humana tenga presente que hay cumplir la “ley natural”.
Por otro lado, parece ser que el ser humano entiende mejor cuando se le dice “no hagas eso”… que cuando se le dice “sería conveniente hacer esto”.

2. SIGNIFICADO Y EXTENSIÓN DEL CUARTO MANDAMIENTO

  • ¿Cuál es la extensión del cuarto mandamiento?
R/ Se dirige expresamente a los hijos con relación a los padres. Pero se refiere también a las relaciones de parentesco con los demás miembros del grupo familiar. Además se extiende a los deberes de alumnos con maestros, de subordinados con sus jefes, ciudadanos respecto a su patria… etc. Este mandamiento es reversible e implica y sobreentiende también los deberes de quienes ejercen autoridad con los subordinados.

3. DEBERES DE LOS HIJOS CON LOS PADRES

  • ¿En qué consiste el respeto filial y cómo se manifiesta?
R/ Los hijos han de respetar y honrar a sus padres, procurar darles alegría, rezar por ellos y corresponder lealmente a su sacrificio: para un buen cristiano, incluso aunque no lo sea, estos deberes son precepto muy digno de tener en cuenta y que les alegrará mucho a ellos mismos.
El respeto a los padres está hecho de gratitud para quienes, mediante el don de la vida, su amor y su trabajo, han traído sus hijos al mundo y les han ayudado a crecer en edad, en sabiduría y en gracia.
El respeto familiar remanifiesta en la docilidad y obediencia, sobre todo, mientras estén sujetos a sus padres, deben obedecerles en lo que dispongan para su bien y el de la familia.
Para los hijos mayores y emancipados no cesa nunca el respeto que deben a sus padres.
Si los padres mandaron algo en contra de la ley de Dios, los hijos están obligados a obedecer a Dios antes que a ellos.
El respeto filial se manifiesta en la docilidad y obediencia. Mientras están sujetos a sus padres, los hijos deben
obedecerlos en lo que dispongan para su bien y el de la familia.

4. DEBERES DE LOS PADRES

  • ¿Cuáles son las principales responsabilidades de los padres?
R/ Los padres tienen responsabilidades: creación de un hogar, donde se viva el amor, el perdón, el respeto, la fidelidad y el servicio desinteresado.
Crear un hogar apropiado para la educación de las virtudes.
Enseñar a sus hijos con el ejemplo y la palabra a vivir una vida de piedad sencilla, sincera y alegre.
Puesto que es un hogar cristiano, transmitirles, inalterada y completa, la doctrina católica.
Formarles en la lucha generosa por acomodar su conducta a las exigencias de la ley de Dios y de la vocación personal a la santidad.
De esta responsabilidad no deben desentenderse, dejando la educación de sus hijos en manos de otras personas o instituciones, aunque pueden, y en ocasiones deben, contar con la ayuda de quienes merzcan confianza.

  • ¿Cuál es el alcance de los vínculos familiares?
R/ El alcance de los vínculos familiares lo crean los mismos padres:
a) han de tener un gran respeto y amor a la libertad de los hijos, enseñándoles a usarla bien, con responsabilidad. Es fundamental el ejemplo de su propia conducta;
b) en el trato con los hijos deben saber unir el cariño y la fortaleza, la vigilancia y la paciencia. Aunque es importante que los padres se hagan “amigos” de sus hijos, no olvide nunca que ellos son los padres y no los “amíguetes”.
c) deben poner todos los medios humanos, importantes e imprescindibles, pero hay que poner también los medios sobre naturales.
«Como primeros responsables de la educación de sus hijos, tienen el derecho de elegir para ellos una escuela que corresponda a sus propias convicciones. Este derecho es fundamental. En cuanto sea posible, los padres tienen el deber de elegir las escuelas que mejor les ayuden en su tarea de educadores cristianos”.
Los vínculos familiares, aunque muy importantes, no son absolutos: a la par que el hijo crece hacia una madurez y autonomía humanas y espirituales, la vocación singular, que viene de Dios se afirma con más claridad y fuerza. Deben tener un respeto a las decisiones, vocación, que elijan sus hijos, aunque no les agrade o interesen; saben que la vocación primera del cristiana es “seguir a Jesús”, pero si deciden otra cosa, se debe respetar su decisión: rezando, dándoles buenos ejemplos, no irritándoles incluso si esas decisiones que tomen vayan en contra de nuestra fe cristiana.

5. DEBERES CON LOS QUE GOBIERNAN LA IGLESIA

  • ¿Cuáles son deberes de los fieles con los que gobiernan la Iglesia?
R/ Los cristianos debemos tener un gran espíritu filial para quienes gobiernan la Iglesia.
Este espíritu se ha de manifestar: “han de aceptar con prontitud cristiana, obediencia en todo a los Pastores, como representantes de Cristo, que establecen en la Iglesia en cuanto maestros y gobernantes.”
Rezar por la Iglesia y muy en particular por el Papa y los Obispos, para que vivan en continua vigilancia y cumplan esto con gozo y alegría.
El espíritu filial a nuestros Pastores se muestra en el amor, una mayor estima, una honda veneración obediencia, afecto y defenderlos de los ataques a que están sometidos por cumplir su misión.

6. DEBERES CON LA AUTORIDAD CIVIL

  • ¿Cuáles son los deberes con la autoridad civil?
R/ También el cuarto Mandamiento de la Ley de Dios nos fija el honrar a todos los que para nuestra bien, han recibido de Dios una autoridad en la sociedad.
Dios no nos creó seres aislados, sino que nos creó para vivir junto a otros seres humanos y no humanos que nos acompañasen, nos hiciesen la vida más feliz y buscásemos juntos la felicidad, por eso nos hacen falta personas que inteligentemente nos ayuden a tratar a los demás humanos y a tratar convenientemente la Naturaleza.
Existen deberes de quienes ejercen la autoridad como los de quienes están sometidos a ella, a ser posible
por procedimientos democráticos:
a) respetar las leyes justas y cumplir los legítimos mandatos de la autoridad;
b) ejercitar los derechos y cumplir los deberes ciudadanos;
c) intervenir responsablemente en la vida social y política.
El mejor sistema para que los ciudadanos elijan sus gobernantes, es el sistema democrático con el derecho al voto. No es lícito apoyar a quienes programan un orden social contrario a la doctrina cristiana, que no hace otra cosa que recordarnos la “ley natural” grabada por Dios en cada uno de los seres humanos y por consiguiente con Inteligencia, Libertad y Voluntad.
El ciudadano tiene obligación en conciencia de no seguir las prescripciones de las autoridades civiles cuando estos preceptos son contrarios a las exigencias desorden moral, a los derechos fundamentales de las personas, a los preceptos que nos dicta nuestra propia conciencia, bien formada, que son los mismos preceptos del Evangelio de Jesús.

7. DEBERES DE LAS AUTORIDADES CIVILES

  • ¿A qué está obligado el poder político?
R/ El ejercicio de la autoridad ha de facilitar el ejercicio de la libertad y de la responsabilidad de todos. Los gobernantes deben velar para que no se favorezca el interés personal de algunos en contra del bien común.
Es obligación del poder político respetar los derechos fundamentales de la persona humana; administrar humanamente la justicia respetando los derechos de cada uno, especialmente los de las familias y de los desamparados; los derechos políticos inherentes a la ciudadanía (...) no pueden ser suspendidos por la autoridad sin motivo legítimo y proporcionado»

Juan José García Torralbo
Pozoblanco a 22 de Octubre de 2010

sábado, 20 de noviembre de 2010

FE CRISTIANA: Comunicación 32

¿QUÉ SABES DE LA FE CRISTIANA?
Comunicación 32ª
Posible metodología: Lee las preguntas que se proponen y observa si sabes algo de ellas. Después, si lo crees conveniente, lees las respuestas que se han dado.

1. EL SEGUNDO MANDAMIENTO

  • ¿Qué nos da a conocer Dios de su esencia en el Nuevo Testamento?

R/ En el Nuevo testamento, Dios da a conocer el misterio de su vida trinitaria: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Jesucristo nos enseña a llamar a Dios “Padre”, “Abba” que es el modo familiar de decir padre en hebreo. Dios es Padre de Jesucristo y Padre nuestro, aunque no del mismo modo, porque Él es Hijo Unigénito y nosotros somos hijos adoptivos. Pero somos verdaderos hijos, hermanos de Jesucristo, porque el Espíritu Santo ha sido enviado a nuestros corazones y participamos de la naturaleza divina.

  • ¿Qué implica santificar el nombre de Dios?

R/ El respeto al nombre de Dios reclama también el respeto al nombre de la Santísima Virgen, de los Santos y de las realidades santas en las que Dios está presente de un modo u otro, ante toda la Eucaristía, verdadera presencia de Jesucristo, verdadero Hijo de Dios, segunda Persona de la Santísima Trinidad.

  • ¿Qué prohíbe el segundo mandamiento?

R/ El segundo Mandamiento prohíbe todo uso inconveniente del nombre de Dios y en particular la blasfemia que consiste en “proferir contra Dios – interior o exteriormente – palabras de odio, de reproche, de desafío… Es también blasfemo recurrir al nombre de Dios para justificar criminales, reducir pueblos a servidumbre, torturar o dar muerte… La blasfemia es de suyo un pecado grave. 
También prohíbe el juramento en falso. Jurar es poner a Dios por testigo de lo que se afirma.
Hay circunstancias en las que es lícito el juramento, si se hace con verdad y con justicia y si es necesario, como puede suceder en un juicio o al asumir un cargo. Por lo demás el Señor enseña a no jurar: “Sea vuestro lenguaje: Si, Si… No, no”

  • ¿Qué representa el nombre del cristiano?

R/ Bautizar también se dice “cristianizar”: cristiano, seguidor de Jesucristo, es nombre propio de todo bautizado, que ha recibido la llamada a identificarse con el Señor: “fue en Antioquia donde los discípulos recibieron por primera vez el nombre de cristianos.
Dios llama a cada uno por su nombre. Dios ama personalmente a cada uno; espera de cada uno, una respuesta de amor: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas.
Nadie puede sustituirnos en esa respuesta de amor a Dios, porque te ha redimido (a ti); te ha llamado por tu nombre (a ti); porque Dios te dice ¡eres mío! (a ti). NO podemos robar a Dios lo que es suyo, usando mal de nuestra libertad, un Dios que nos ha amado hasta el punto de morir por nosotros, que nos ha escogido desde toda la eternidad, antes de la creación del mundo, para que seamos santos en su presencia.

2. EL TERCER MANDAMIENTO DEL DECÁLOGO

  • ¿Cuál es la raíz bíblica del domingo?

R/ La Biblia narra la obra de la creación en seis “días”. Al concluir vio Dios todo lo que había hecho; y era bueno… menos el ser humano que era “muy bueno”. Parece que no tiene importancia, ese muy, pero es que había credo un ser con inteligencia, libertad y voluntad, un ser imagen y semejanza suya.
“Bendijo Dios el séptimo día y lo santificó, ¿descansó? Dios de toda la obra que había que había realizado en la creación.
En el Antiguo Testamento, Dios estableció que el día séptimo de la semana fuese santo, un día separado y distinto de los demás. El hombre, llamado a participar del poder creador de Dios perfeccionando el mundo por medio de su trabajo, debe también cesar de trabajar el día séptimo, para dedicarlo a Dios.

  • ¿Cómo se santifica el domingo?

R/ Santificar el Día del Señor: participación de la Eucaristía, Formación cristiana, obras de misericordia… el domingo y demás fiestas, los fieles tienen obligación de tener tiempo de descanso que les permita cultivar su vida familiar, cultural, social…
Es una forma de Santificar las fiestas, no obstante, el descanso dominical puede no obligar en presencia de un deber superior, de justicia o de caridad.

  • ¿Cómo se tiene que vivir el descanso del domingo?

R/ Dios “cesó el día séptimo de toda la tarea que había hecho”, la vida humana sigue un ritmo de trabajo y descanso.
(Dios dejó de crear, pero no de cuidar lo creado).
Además de santificar el Día del Señor: el domingo y demás fiestas, los fieles tienen obligación de tener tiempo de descanso que les permita cultivar su vida familiar, cultural, social…
Es una forma de Santificar las fiestas, no obstante, el descanso dominical puede no obligar en presencia de un deber superior, de justicia o de caridad.

  • ¿Por qué es importante el culto público a Dios?

R/ Ciertamente que el culto a Dios es ante todo un acto que nace del interior de la persona; pero se ha de poder manifestar exteriormente, porque al espíritu humano “le resulta necesario servirse de las cosas materiales como de signos mediante los cuales sea estimulado a realizar esas acciones espirituales que le unen a Dios”.

Juan José García Torralbo
Pozoblanco a 16 de Octubre de 2010

viernes, 5 de noviembre de 2010

FE CRISTIANA: Comunicación 30

En este comunicación, y todavía sin meternos en el estudio de los Mandamientos, hacemos una clásica división del pecado: Pecado personal, Pecado original; Pecado Mortal y Pecado venial...

Se hacen las diferencias; yo creo, que toda ofensa a Dios, sea mortal o venial, ya es pecado porque va en contra de la justicia y el amor que como criaturas, debemos a nuestro Dios y Padre.

El que se acostumbra al pecado venial, se está acostumbrando a llevar un amor a Dios de mínimos, y poco a poco irá apartándose de Dios hasta llegar al pecad mortal.

Un saludo

Juan José García Torralbo

jueves, 28 de octubre de 2010

FE CRISTIANA: Comunicación 29

¿QUÉ SABES DE TU FE CRISTIANA?

Posible metodología: Lee las preguntas y mira si sabes algo de ellas. Después si te parece
bien lee las respuestas que hemos dado y corrígelas.

1. LA SOCIABILIDAD HUMANA.
  • ¿En qué aspectos debe desarrollar su sociabilidad?
R/ La sociabilidad no es accesoria, sino inherente a la naturaleza humana, no puede vivir solo sino que necesita de los demás y necesita ser ayudado por la fe que le hace semejante a la Trinidad.
Los humanos existen para estar abiertos a los demás; existen para los demás, no junto ni con los demás: esto significa que existe para amar a los demás.
No puede vivir para los demas en los aspectos materiales solamente; debe dar aspectos espirituales.
No puede vivir en sociabilidad por un determinismo, sino que vive en una interacción que le lleva a una autodonación: dando los talentos que él ha recibido, para compartirlos con los demás seres humanos.

2. LA SOCIEDAD.
  • ¿Cuáles son los objetivos?
R/ Los objetivos de una sociedad son múltiples: unos son naturales, constituidos por pocas personas, como la familia; o por un número mayor de personas como pueden ser la Ciudad, el Estado, la Comunidad internacional.
Todas deben tener un objetivo común que es la culturización de la tendencia natural de la persona.
Dentro de estos tipos de sociedades naturales, existen otras asociaciones con objetivos diversos (caridad, educación...) y particulares que pueden ser buenos que ayudan a las sociedades naturales; y otros malos que destruyen esas sociedades naturales.
  • ¿Cómo se llega a la estructura de pecado y qué se debe hacer frente a ella?
R/ En este sentido, a causa de los pecados de los hombres, se llegan a generar en la sociedad estructuras injustas o estructuras de pecado.
Estas estructuras, a veces constituidas en sociedades, se oponen al recto orden de la sociedad, hacen más difícil la práctica de la virtud y más fáciles los pecados personales contra la justicia, la caridad, la castidad, etc. Pueden ser costumbres inmorales generalizadas (como la corrupción política y económica), o leyes injustas (como las que permiten el aborto), etc.. Las estructuras de pecado deben ser eliminadas y sustituidas por estructuras justas.

3. LA AUTORIDAD.
  • ¿Cómo se debe ejercer la autoridad?
R/ Quienes están constituidos en autoridad deben ejercerla como servicio, practicar la justicia distributiva, evitar el favoritismo y todo interés personal, no comportarse ce manera despótica.
  • ¿Cómo un líder debe llegar a tener la autoridad?
R/ Como la sociabilidad es una cualidad propia de la persona humana, se debe concluir que toda autoridad legítima emana de Dios, como autor de la naturaleza. Pero la determinación del régimen y la designación de los gobernantes han de dejarse a la libre voluntad de los ciudadanos.
  • ¿Por qué el hombre necesita de una autoridad?
R/ Toda comunidad humana, cada sociedad, necesita de una autoridad que la gobierne: ésta tiene su fundamento en la naturaleza humana. Es necesaria para la unidad de la sociedad. Su misión consiste en asegurar, en cuanto sea posible, el bien común de la sociedad.

4. EL BIEN COMÚN
  • ¿A qué llamamos bien común?
R/ Entendemos por bien común “el conjunto de aquellas condiciones de la vida social que permiten a los grupos y a cada uno de sus miembros conseguir más plena y fácilmente su propia perfección”.
El bien común no es sólo de orden material sino también espiritual, están interconectados.
  • ¿Cuáles son los tres elementos esenciales?
R/ Tiene tres elementos esenciales:
** Respetar la persona y su libertad.
** procurar el bien social y el desarrollo humano integral.
** promover la paz: es decir, la estabilidad y la seguridad de un orden justo.
Teniendo en cuenta la naturaleza social del ser humano, el bien de cada uno está necesariamente relacionado con el bien común y éste debe estar orientado al progreso de las personas.
El ámbito del bien común no es sólo la ciudad o el país. Existe un “buen universal que requiere un organización de la comunidad de naciones”.

5. SOCIEDAD Y DIMENSIÓN TRASCENDENTE DE LA PERSONA.
  • ¿Por qué es necesaria la visión teológica para resolver problemas esenciales actuales?
R/ La sociabilidad concierne a todas las características de la persona y, por tanto, tiene una dimensión trascendente. La profunda verdad del ser humano, de donde deriva su dignidad, consiste en ser imagen y semejanza de Dios y estar llamado a la Comunión con Él; por eso “la dimensión teológica se hace necesaria para interpretar y resolver los actuales problemas de la convivencia humana.
  • ¿Cuáles son las consecuencias de ir perdiendo las costumbres religiosas en la sociedad?
R/ Esto explica lo poco válidas que son las propuestas sociales que olvidan la dimensión trascendente. El ateísmo, en sus distintas manifestaciones, es uno de los fenómenos más grave de nuestro tiempo y sus consecuencias son malas para le vida social. Es evidente en el momento actual: a medida que se pierden las raíces religiosas de una comunidad, las relaciones entre sus componentes se hacen más tensas y violentas, porque se debilita e incluso se pierde la fuerza moral para actuar bien.
Si se quiere que orden social tenga una base estable es necesario un fundamento absoluto, que no esté a merced de las opiniones o de los juegos de poder; y sólo Dios es fundamento absoluto. Se debe evitar la separación y la contraposición entre las dimensiones religiosa y social de la persona humana; es necesario armonizar estos dos ámbitos de la verdad del hombre, que se implican y se promueven mutuamente: la búsqueda incondicional de Dios y la solicitud por el prójimo y por el mundo, que resulta reforzada por la dimensión teocéntrica.
Es indispensable, por tanto, el crecimiento espiritual para favorecer el desarrollo de la sociedad: la renovación social se nutre en la contemplación. Efectivamente, el encuentro con Dios en la oración introduce en la historia una fuerza misteriosa que cambia los corazones, les mueve a la conversión y, por lo mismo, es la energía necesaria para transformar las estructuras sociales.
Empeñarse en el cambio social, sin un empeño serio en el cambio personal, es un espejismo para la humanidad, que acaba en desilusión y, muchas veces, en un fuerte degrado vital. Un «nuevo orden social» realista y, por tanto, siempre mejorable requiere, contemporáneamente, acrecentar las competencias técnicas y científicas necesarias, la formación moral y la vida espiritual; de ahí derivará la renovación de las instituciones y de las estructuras. Sin olvidar, además, que el empeño por edificar un orden social justo ennoblece a la persona que lo realiza.

6. PARTICIPACIÓN DE LOS CATÓLICOS EN LA VIDA PÚBLICA
  • ¿Cómo participan los católicos en la vida pública?
R/ La participación en la vida pública debe hacerse con un espíritu de solidaridad, entendido como empeño en pro de los demás. La solidaridad debe ser el fin y el criterio para organizar la sociedad, no como simple deseo moralizante, sino como explícita y legítima exigencia del ser humano; en buena medida, la paz del mundo depende de ella. Aunque la solidaridad comprende a todos los hombres, una razón de urgencia hace que la solidaridad sea más necesaria cuanto más difíciles sean las situaciones de las personas: se trata del amor preferencial por los necesitados.
  • ¿Cuál es su fin?
R/ “Una estructura social de orden superior no debe interferir en la vida interna de un grupo social de orden inferior, privándole de sus competencias; sino que más bien debe sostenerle en caso de necesidad y ayudarle a coordinar su acción con la de los demás componentes sociales, con miras al bien común. Esta participación se realiza, ante todo, por medio del cumplimiento responsable de los propios deberes familiares y profesionales y de las obligaciones de justicia social (ejemplo: el pago de impuestos). También se realiza mediante la práctica de las virtudes, especialmente de la solidaridad.
  • ¿En vistas a qué algunas leyes deben cambiarse?
R/ En no pocas ocasiones las leyes civiles no se ajustan a la enseñanza de la Iglesia, los católicos deben hacer lo posible, colaborando con otros ciudadanos de buena voluntad, para rectificar esas leyes, siempre dentro de cauces legítimos y con caridad. En cualquier caso, deben ajustar su conducta a la doctrina católica, aunque ello les pueda acarrear inconvenientes, teniendo en cuenta que se debe obedecer a Dios antes que a los hombres.
Los católicos deben ejercer sus derechos civiles y cumplir sus deberes; esto atañe especialmente a los fieles laicos, que están llamados a santificar el mundo desde dentro, con iniciativa y responsabilidad, sin esperar que la Jerarquía resuelva los problemas con las autoridades civiles o les proponga las soluciones que deben adoptar.

Juan José García Torralbo
Pozoblanco a 26 de Septiembre de 2010